martes 7 de julio de 2009

Algo más que números primos


Este nudo en la garganta, estas lágrimas, tan íntimas y tan colectivas, no hacen sino recordarte, volver a hablarte y a sentirte cerca de mí.
Ya son cinco los años sin celebrar todos juntos San Fermín en tu casa. 7 del 7. 77.
El abuelo comiendo pan. Tú, con el delantal azul, sin salir de la cocina. Yo, apurando el ceregumil en busca del estirón perdido. Recuerdos ya, sólo eso.
Cinco años sin empachos. En realidad, algunos más, no importa.
Huérfanos de tu voz, de tus abrazos, de tus preocupaciones sin fronteras, todavía resuena hoy, bajito, el eco del cumpleaños feliz, también en Almoguera.

Ya sin ideas, trato de buscar en la voz y en el timbre del poeta analogías para mecerlas en la cadiera del tiempo.
Y de pie, con la pluma en alto, invoco a Morfeo para que, al menos, por unas horas, volvamos de nuevo a soplar las velas. Te extrañamos, abuela.