sábado 24 de enero de 2009

Limitaciones


Quisiera tener alma como un mortal. Quisiera acariciar el cielo como un halcón. Quisiera poseer la seguridad prenatal para mirar sin vacilación la amarga citación del juicio final que a todos, sin excepción, la eternidad se encarga de ejecutar.
Pero la ausencia de evocación impide a mi inspiración dotar de versos a un libro escrito sobre la piel de una doncella enjaulada. Mas tampoco es ligera la resignación que hunde a mi salvación eterna, ya que es difícil creer en el cuento de la Creación.
Por ello, interpelo a sus señorías a coger la pluma de la utopía y soñar, como sueñan los contritos, que el dolor de la limitación a todos afecta por igual, sin distinguir a burdos de eruditos.
Y aunque pueda aparentar retorcido, sólo hay que apretar el cuello del ungido para determinar el valor moral de aquellos que creen únicamente en vencedores y vencidos.

1 comentarios:

falceitor dijo...

Impresionaaaaante, có!!!!