sábado 21 de junio de 2008

Genio

video

domingo 15 de junio de 2008

Nunca hables con alienígenas (segunda parte)



JULIAN pasea por el bosque, molesto, escocido, pero con una gran sensibilidad por todo lo que le rodea.

JULIAN

¡Quién me mandaría a mí cagar el acordeón! El ardor de estómago calmado con decenas de sobres de Almax no es nada comparado con este escozor.

JULIAN sube a lo alto del pino para descansar y poder aislarse de todos los ruidos que genera el bosque.

JULIAN

Mucho mejor. Desde aquí puedo notar la suave brisa del viento sobre mi todavía juvenil rostro y calmar el infernal dolor que me producen estas gigantescas almorranas.

En ese momento, una luz cegadora ilumina el cielo, apareciendo tras ella la silueta de una nave espacial que, sin previo aviso, abduce a JULIAN hasta su interior.

JULIAN

Pero, ¿qué demonios es esto? ¿Alguien me lo puede explicar?

ET

JULIAN, has sido escogido para una importante misión. Nuestro planeta, RATICULÍN, está a punto de ser destruido por el impacto de un meteorito, y sólo tú y los tres terrícolas que escojas podrán salvarnos del juicio final.

JULIAN

¿Y por qué yo?

ET

Tus habilidades innatas todavía por desarrollar hacen de ti el único individuo capaz de liderar la misión más importante de nuestra historia. Sólo tú, querido JULIAN, puedes salvar nuestra civilización.

JULIAN

Vaya responsabilidad. Ahora mismo no se si estaré en condiciones, porque ayer a eso de las dos menos diez cagué un acordeón y no me encuentro muy cristianamente.

ET

Por eso no te preocupes. Estamos informados de todo y ya tenemos preparado el remedio: Alubias mágicas con tempedorizadores moleculares que cicatrizarán tu trasero en cuanto hagan efecto. Para no perder más tiempo, dinos JULIAN, ¿a qué tres terrícolas vas a escoger para desempeñar la misión?

JULIAN

(Con cara de asombro y a la vez de felicidad) En primer lugar, gracias, ET. Nunca imaginé que unos seres tan horribles tuvieran un corazón tan grande. Y, en segundo lugar, no tengo la menor duda: Mis infieles amigos ROBERT, JOHN, y MICHAEL me acompañarán a RATICULÍN para superar esta crisis.

Aparecen en el comedor de la nave espacial tres extraterrestres más, todos ellos iguales e inidentificables para el ojo humano.

ET 2

¿Estás seguro de lo que dices, terrícola insignificante al que te pedimos ayuda porque los productores de Hollywood nos han obligado?

JULIAN

Tan seguro como que España va a ganar la Eurocopa.

ET

No se hable más entonces. Et2, localiza a los tres individuos y tráelos aquí enseguida. ¡Y no quiero fallos esta vez!

ET 2

¡Sí mí generala!

off JULIAN

Y así es como mi vida cambió en pocos instantes. Sin saber cómo ni porqué, allí estaba, en una nave espacial de segunda mano, con los seres más parecidos a Falete que haya visto y con un dolor anal todavía muy fuerte

sábado 14 de junio de 2008

Como Camarón

video

Existen canciones puntuales que te sorprenden, que te motivan, que te sugieren algo e, incluso, que te marcan en la vida. Pero hay otras que te definen. Y creo que Como Camarón va por ahí. O no.
El caso es que tenía ganas de incluir en mi blog a un grupo mal visto entre los intelectuales musicales. De esta forma, automáticamente, pasan a gustarme. Y, además, me gustan desde que salieron allá por 1999, cuando tocaron en interpeñas, todavía con rostros aniñados y con unas ganas enormes de comerse el mundo. Yo tenía 15 años.
Actualmente, sigo escuchando su música aunque, ciertamente, con menos pasión. Por desgracia, ya no hacen canciones como las de antes. Creo que fue Sabina quien dijo que era una putada levantarse todas las mañanas sabiendo que nunca más compondría una canción como Princesa. Creo que a ellos les pasa algo parecido con esta canción. Alcanzar tu cénit prematuramente es jodido de asumir.
Esta mañana me desperté creyendo que había suspendido mercantil. Menos mal que todo había sido un sueño. Aún no ha salido la nota. La gente empieza a desesperarse. Siempre nos quedará Muchachada Nui, que pega con París.

sábado 7 de junio de 2008

Nunca hables con alienígenas (primera parte)


ROBERT, JOHN y MICHAEL están sentados sobre las ramas de un pino con los traseros empapados en resina.

JOHN

Oye chicos, ¿qué os parece si cantamos nuestra canción? ¡Vamos a hacerlo por los viejos tiempos!

De un salto, los tres bajan del árbol y, sobre el suelo embarrado, JOHN y MICHAEL cantan y tocan palmas mientras ROBERT baila al son de las mismas.

JOHN Y MICHAEL

¡Vamos, Robert, sal a bailar, que tú lo haces fenomenal, tu cuerpo se mueve como una palmera, suave, suave, su-su suave!

JULIAN aparece en el bosque tocando con su acordeón la misma melodía que están interpretando JOHN y MICHAEL. Con cara de pocos amigos, les lanza una mirada furtiva.

JULIAN

¿Me estabais evitando? ¿O son sólo cosas mías?

MICHAEL

No Julian, sólo estábamos pasando el rato. Nos aburríamos subidos en el pino y decidimos echar la tarde con el su-su suave.

JULIAN

Pero seguro que ROBERT no sabe hacer el baile de la croqueta. ¡Dejadme que lo intente, chicos!

ROBERT, MICHAEL y JOHN se miran entre sí y empiezan a cantar y a dar palmas, jaleando a JULIAN para que haga el baile de la croqueta. JULIAN no les defrauda y ejecuta los pasos con sibilina precisión, añadiendo la dificultad de sujetar su acordeón con los dientes.

OFF JULIAN

Así pasábamos las tardes de verano los cuatro. El cante, el baile, el cachondeo, ese era nuestro estilo de vida. Pero todo cambió cuando ese mismo atardecer me tragué el acordeón. Ya no podría volver a hacer mi mítico baile de la croqueta hasta, por lo menos, el mes de diciembre cuando, entre quejidos y lamentos terroríficos, conseguí cagar mi acordeón.