lunes 22 de octubre de 2007

Back to the future


Después de meses de ausencia por estos lares, reinicio mi actividad literaria en este extraño y anárquico blog, que en un principio fue creado para salvaguardar y honrar la memoria de un mito, pero que sin embargo se ha quedado en un puturrú de fuá.

Para aquellos lunáticos que todavía se dejen caer por aquí, he de deciros que me encuentro ya en la segunda semana del máster, el cual me ha ofrecido la posibilidad de recordar qué es disfrutar de las clases, acontecimiento común entre aquellos que cursan los estudios deseados, pero sin embargo extraño para aquellos penitentes que estudian una carrera cuyos contenidos, en principio, les son indiferentes (toma leísmo aragonés).
El miércoles tenemos programado un viaje a Asturias, del cual todavía no está clara la hora de salida y cuyo objetivo, sinceramente, no he logrado todavía adivinar, pero no me importa porque llevo torta.
El máster del universo lo formamos 17 personas, cuya composición es algo desigual: 3 chicos y 14 chicas. Juzguen ustedes mismos.
Los distintos profesores que han ido pasando por la sauna nº3, perdón, aula nº3, han aportado todos ellos un poso de experiencia necesario para ir acumulando a marchas forzadas unos conocimientos que seguro nos serán de mucha utilidad en un futuro. Paco, si alguna vez lees esto, que sepas que te incluyo entre ellos (déjame algún comentario pero no seas muy duro).

En fin, prometo más dedicación al blog y espero que lo siguiente que publique no se demore tanto como en anteriores ocasiones, porque, permítame la licencia querido y constante lector, entre un artículo y otro ha dado tiempo para que un diario de tirada nacional haya cambiado de formato; y eso es raro, raro, raro.